Buscar
  • María Fernanda García

Errores comunes a la hora de vestir en el trabajo y cómo evitarlos (para mujeres)

Actualizado: 3 sept 2020


En mi trabajo dentro de una importante firma de consultoría de recurso humano he visitado fábricas, oficinas, empresas dentro de todo el país, lo cual me ha hecho ser observadora de extensas pasarelas laborales que muchas veces fueron trágicas y otras pocas veces, aspiracionales.

Así que todos los errores ilustrados en esta entrada son verídicos y están basados en personas y sucesos reales.


Ya que hablaré de errores ajenos es justo que hablé también acerca de mí por lo que el primer error es:

  1. Disfrazarte de ejecutivo: Tal vez es uno de los errores más comunes, y se nota. En uno de mis primeros trabajos, yo una recién egresada seguí al pie de la letra los consejos de vestimenta que me decían, usa tacones, camisas de botones en color neutro, pantalones o faldas largas y lo hice, tomé la decisión de usar prendas genéricas que no encajaban para nada con mi estilo y presentarme al trabajo como una empleada más que había comprado su ropa en la sección más aburrida de Liverpool, no destacaba y en realidad no me sentía cómoda, me sentía disfrazada y no era YO.

  2. Lo solucioné con una visita a mi closet y al manual de código de vestimenta de la empresa, comencé a usar prendas que yo ya tenía pero que no contradecían los lineamiento, en vez de usar pantalones rectos grises, usaba mis skinny jeans negros, o a veces jeans de mezclilla y los combinaba con blusas de diferentes colores y blazers, como soy una persona activa me olvidé de los tacones en la oficina y opté por usar zapatos de piso tipo oxford, para esto no tuve que comprar ninguna prenda más, así que en vez de invertir dinero en ropa, invertí tiempo en leer el código de vestimenta y buscar ideas en pinterest y mi closet.

  3. No vestir con poder: Alguna vez trabajamos en Celaya para una empresa que se encarga de hacer molduras para las grandes armadoras de vehículos, en esta empresa la directora de recursos humanos tenía un reto muy grande: no se tomaba en cuenta su opinión y batallaba en ejercer autoridad dentro de su equipo y con sus colaboradores del mismo nivel. Siendo mujer en una industria regida por hombres ya llevaba desventaja y su físico lamentablemente no ayudaba mucho para que pudiera darse a notar pues era más baja que el promedio, tenía brackets y su arreglo personal consistía en una colita de caballo improvisada, jeans de mezclilla, zapatos de seguridad una playera básica blanca, negra, gris o la del uniforme y un sueter godín, no es que tenga algo de malo esta elección de vestuario para la trabajadora común pero para alguien que ocupa ese rango y busca imponer autoridad es un completo desacierto pues en vez de hacerla parecer como una MUJER que tiene las cosas bajo control, parecía una niña abrumada que quería jugar a la pelota con los niños grandes.

  4. Entiendo que ella era una persona práctica la cuál necesitaba de un vestuario cómodo para poder llevar a cabo sus tareas diarias, sin embargo unos sencillos cambios en su arreglo personal, volumen de voz y en su saber estar hubieran aportado más madurez y poder a su presencia, en vez de usar el sueter, podría usar sacos con estructura, olvidarse de los jeans de mezclilla que quitan seriedad y optar por pantalones de colores obscuros, intercalar los zapatos de seguridad por zapatos de piso o tacones de vez en cuando y lo más importante, peinarse pues como decía mi mamá "puedes traer un vestido de 3 pesos pero si el cabello se ve bien lo demás se verá mejor". Porque si quieres obtener algo vas a tener que hacer el esfuerzo por tenerlo

  5. Usar ropa seductora: En el equipo de trabajo del área de contabilidad de una famosa distribuidora de alimentos de la ciudad de Monterrey trabajaba una amiga mía, quien era constantemente buscada por los hombres y muchas veces evitada por las mujeres, trabajamos en un proyecto por varios meses en los cuales no pude evitar notar el por qué del comportamiento de sus colaboradores a su alrededor y las cosas que se decían de ella, y todos sabemos que la oficina es el lugar en el cual avanzan más los chismes que el trabajo mismo, o ¿me equivoco? Ella sin duda era una mujer atractiva y tenía buen trato con todas las personas sin importar su cargo, desempeñaba de manera oportuna sus labores y era de las pocas personas que tenía el hábito de llegar puntual a todas partes, sin embargo las elecciones en su vestuario la perjudicaban, al punto que durante sus varios años trabajando en esta empresa jamás consiguió la promoción que perseguía. La cuestión era que su elección de ropa para presentarse a trabajar desviaba mucho la atención de su desempeño y la llevaba más a las habladurías de radiopasillo, blusas con transparencias abruptas, ropa interior visible y de colores llamativos, faldas cortas y muy ajustadas, tacones arriba del #10, en general ropa para una ocasión totalmente diferente.

  6. Hay veces que muchas mujeres incorporan este tipo de prendas con la única intención de verse lo mejor posible, sin embargo a veces no hacemos las elecciones más conscientes y perjudicamos la impresión que los demás tienen de nosotras, así que por lo que más quieras ¡Evita llevar a la oficina ropa "sexy" que llevarías a una salida con amigas" porque para jugar en las ligas mayores hay que verse como los jugadores de las ligas mayores.

Me gustaría saber ¿Qué otros errores has visto tú?


302 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo